
Dos hogueras y un sólo calor,
dos corazones y un sólo latido,
morir en un instante de amor,
para renacer en cada suspiro.
Noche sin besos prohibidos,
éxtasis de labios mordidos,
y el amor prevaleciendo al deseo,
en un amanecer de abrazo eterno.
No declares estos versos indiscrestos,
no supongas la sorpresa, ya se ha ido,
ambrosía guardada en celoso secreto,
para ser revelada únicamente contigo.






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